lunes, 27 de mayo de 2013

Prometo: Ser Impecable con mis Palabras

"Puedes acariciar a la gente con las palabras." Francis Scott Fitzgerald
 
 
 
Hace unos días tuve la oportunidad de vivir un tiempo de calma y reflexión, de retiro, para profundizar y conocer más sobre mí, en un lugar mágico "el espacio Azala". Fueron dos días de tranquilidad y trabajo interior con un grupo de personas especiales.

Antes de comenzar nuestro trabajo creamos una Alianza con la intención de lograr un espacio seguro, de confianza y que nos permitiera a todas las personas que allí estábamos vivir esa experiencia de forma consciente, creativa y auténtica.
 
Uno de los puntos de esa Alianza era: "Sé implecable con tus palabras"
 
Un acuerdo que a simple vista no me pareció muy transcendente, pero que después de alguna experiencia anterior y de los días de retiro me resuena con mucha fuerza y cada vez de manera más consciente entiendo como algo de suma importancia.
 
Me he dado cuenta de lo esencial que es ser Impecable con las palabras. Y es que son éstas las que crean realidades, nuestra realidad o como dice Mario Alonso Puig en su libro Reinventarse "en apariencia, las palabras son simples signos que se corresponden a unos sonidos, pero en realidad son conexiones directas a mundos emocionales personales, íntimos e intransferibles".
 
Nuestras palabras, lo que decimos (y también lo que no decimos) y cómo lo decimos tiene un impacto en nosotros mismos y en los demás. Tomar consciencia de este impacto ha hecho que asuma mi Responsabilidad con respecto a mis palabras, a lo que digo y a cómo lo digo. Soy responsable de lo que me digo cada día, de cómo me trato, del lenguaje positivo o negativo con el que me dirijo a la persona más importante para mí, yo misma. Pero también soy responsable de qué palabras dirijo a los demás, del impacto que estas tienes en ellos y ellas...y es que existen personas tóxicas por su actitud victimista, irresponsable, cobarde...pero también existe el lenguaje tóxico y es aquel que hace daño, que falta al respeto, que acobarda, que hace pequeño a quién lo escucha, que critica, que juzga, que hiere...
 
"Lo indecible, lo difícil de decir, puede decirse simplemente callando" Jose María Toro
 
Por eso yo quiero desde hoy, en este blog y en mi vida a partir de ahora, hacerte una promesa: Prometo ser impecable con mis palabras. Prometo pensar en lo que (me) digo y cómo (me) lo digo antes de hablar, en usar mis palabras con la intención de juntos, crear, sumar, buscar el diálogo constructivo y la palabra que apoya, que sostiene en los momentos de dificultad, que acaricia y acompaña en momentos de dolor, de reflexión, de inquietud, de júbilo...que busca la belleza, la armonía, que motiva, que transmite amor, compasión, alegría, serenidad, autenticidad. Y prometo callar cuando no tenga nada que decir o cuando lo que quiera expresar sea tan grande que sólo el silencio alcance a transmitir lo que siento...Y te invito a tí mi amigo, mi amiga a unirte a este acuerdo, a que cuides de tus palabras, las mimes, a que hables/te hables desde el amor y el respeto con palabras que ayuden a crecer, a crear, a vivir en armonía y paz.
 
¿Te sumas a esta Alianza? yo te prometo...Se Impecable con mis Palabras.
 
Me despido por hoy con este cuento zen que expresa muy bien el poder de las palabras y un video que...mejor callar.
 
Hace muchos años existía un samurái que creía tan fielmente en sus propias palabras que era capaz de enfrentarse en duelo a cualquiera que lo contradijese. Nunca había perdido ningún combate.
 
En una ocasión acababa de llegar a un pueblo y vio como todo el mudo iba en masa en una determinada dirección, paro a uno de los aldeanos y le pregunto: – donde vais todos.
El aldeano le dijo muy educadamente – Vamos a escuchar al maestro Wei-
 
¿Quién es el maestro Wei?- repuso el samurái
-El maestro Wei, es el maestro más famoso de toda esa región- Al oír esas palabras, el samurái sintió un poco de curiosidad por saber quién era ese maestro por el cual todo el mundo había salido de sus casar para ir a escuchar.
El maestro Wei era un anciano bajito y delgado que prácticamente ya estaba en sus últimos años de vida.
 
Segundos después de llegar todo el mundo el maestro Wei empezó a hablar:
-El hombre ha creado a lo largo de los años muchas armas poderosas, pero para mí la más poderosa de todas es la palabra.
 
El samurái muy enfadado por lo que acababa de oír dijo: -solo a un loco aciano como tú, se le ocurriría esa sarta de estupideces.- En eso que saco su espada y dijo:- no hay nada más poderoso que el filo de una espada.-
 
Entonces Wei le miro a los ojos fijamente y dijo: – Es normal que un patán como tú diga eso, solamente eres un hijo de perra sin estudios, que no conoce más mundo que la violencia.
En el momento que el samurái escucho esas palabras su cuerpo se encendió, perdiendo el control de su mente, se dirigió rápidamente a donde estaba el anciano.
 
-Anciano vete ya despidiendo de tu vida, porque acaba de llegar a su fin.-
 
Entonces inesperadamente Wei se inclinó y comenzó a disculparse:
-Noble guerrero perdone la vida de este anciano. Solo un hombre mayor y cansado podría tener un desliz hacia su persona, ¿podrá perdonar la vida a este aciano, que por su locura pudo ofenderle?
 
El samurái se paró en seco y dijo:
Claro que si gran maestro Wei , acepto sus disculpas.
 
En ese instante el maestro Wei le dijo:
Amigo mío. ¿Son o no poderosas las palabras?




domingo, 19 de mayo de 2013

Escribir, Ser, Contribuir.

 
 
Hace más o menos un año y medio que comencé a escribir en este blog. Y ha sido un tiempo de descubrimiento en ocasiones, de aventura y valentía en otras, de reconocimiento...y sobretodo ha sido un tiempo para Crecer.
 
Me he preguntado muchas veces por qué escribo, qué hace que cada cierto tiempo sienta una necesidad y una fuerza tan grande que me lleve a sentarme delante de este ordenador a crear con palabras y expresar aquello que siento. Y me he dado cuenta de que no hay un porqué, hay un para qué...o quizás dos.
 
Escribo para SER. En ese camino que he escogido y que voy recorriendo poquito a poco, con consciencia y con algún que otro tropiezo hacia mi Autenticidad, escribir me ayuda a buscar dentro, a escucharme en silencio para reconocer lo que siento, lo que ya sé, lo que me grita a voces mi ser y a veces no quiero oir, lo que me asusta, lo que me da fuerza y el coraje para "desnudarme" delante de ti, lo que me conecta a tí y me hace, te hace SENTIR.
 
Quizás no sea lo mismo, quizás mi alegría al encontrar mi sueño sea tu anhelo, mi ilusión y mi amor hacia los míos sea tu gratitud hacia tu Amor, tus amores, mis miedos tus fortalezas, mi reconocimiento tus inquietudes, mi fuerza y mi pasión, la energía y la ilusión que llevan a tu valor a tu SER..
 
Quizás...pero hoy se que cuando escribo lo hago desde mi autenticidad, desde quien soy. Y eso me conecta a tí. Cuando una persona me da las gracias por lo que escribo, por lo que ha sentido al leerlo...me hace el regalo más bonito que puede imaginarse. Porque con ello soy consciente de que en ese momento hemos sido dos personas conectadas con nuestra esencia, compartiendo, sintiendo, reconociendo lo que llevamos dentro, lo que nos une.
 
Y escribo para Contribuir. He aprendido a recibir con gratitud el reconocimiento de los demás hacia lo que escribo y cómo lo escribo. He descubierto un Talento en ello y lo acepto, lo reconozco, lo honro. Esto es parte de mi camino hacia la Humildad. Reconocer aquello que ERES, que te hace Brillar y contribuir con ello, desde tu pequeñez y a la vez desde tu grandeza, para lograr un mundo más bello, más humano.
 
Desde este teclado que me ayuda a comunicarme contigo cada cierto tiempo, te doy las gracias por estar ahí, por permitirme entrar en tu SER, por darme tu confianza para dejarte llevar por mis letras que son emociones, sueños, lágrimas, sonrisas, anhelos, amores y que sí, mi querida amiga, mi querido amigo, son también y desde el momento en que llegan a tí tus sueños, alegrías, pasiones, miedos, fortalezas, grandezas...
 
GRACIAS por acompañarme y por darme la oportunidad de ser cada día más CONSCIENTE de que YO SOY porque TU ERES.

martes, 23 de abril de 2013

La Belleza que Inspira Sueños

"Estaba un conocido catedrático dando una conferencia sobre la belleza, cuando una mujer de entre los asistentes le hizo la siguiente observación: “En realidad, sobre gustos no hay nada escrito”. El profesor respondió rápidamente: “Señora, sobre gustos hay mucho escrito, lo que ocurre es que usted lee muy poco"
Magdalena Bosch, El poder de la Belleza.



"Todo comienza cuando te atreves a soñar a lo grande, cuando transformas la espera en esperanza...Cuando de la fantasía se pasa a la imaginación...cuando los sueños son inspiradores..." Entonces llega la pasión, la fuerza, la acción. Escuché estas palabras a Marta Romo hace unos días en un programa para personas emprendedoras y me hicieron reflexionar y preguntarme: ¿Qué es aquello que inspira? ¿dónde está la inspiración, las musas inspiradoras que nos ayudan a ser personas creativas, apasionadas, emprendesoras?

Hay una palabra que para mí inevitablemente acompaña a la inspiración, la Belleza. Pero no una belleza con b minúscula, pasajera, al dictado de la moda, sino la Belleza con B mayúscula. Esa Belleza que conmueve, que te conecta con tu esencia, que es bondad y sensibilidad.

 “La belleza es la expresión de la verdad y de la bondad”.

Estas últimas semanas he tenido la oportunidad de reflexionar y revisar mis valores, esos puntos cardinales que me ayudan a dirigir mi vida y vivirla de forma consciente y coherente y uno de esos valores que aún no había identificado pero a través del cual vivo y actuo es la Belleza. Y me refiero a esa Belleza inspiradora.

Me he dado cuenta de que una de mis motivaciones principales cuando decido hacer algo es que encuentre Belleza en ello. Necesito trabajar en lugares con luz, estéticamente bonitos, donde haya personas que regalen sonrisas, donde, como dice Juan Carlos Cubeiro, pueda sentir esa Sensación de fluidez...necesito y busco la belleza en las risas de mis hijos, en la imagen de los niños y niñas jugando en la calle una tarde de verano...y es que si te paras a observarles verás que ellos encuentran la Belleza porque miran con el filtro de la inocencia, el asombro, la alegría.

Me conmueve la belleza del abrazo apasionado, la luz que ilumina la mirada de la persona soñadora que lucha y persigue su meta y lo vive con pasión, me emociona la complicidad del Encuentro con las personas queridas...Y la del llanto desolado, el dolor desgarrador de un parto que anuncia una nueva vida, las lágrimas de despedida, el coqueteo de las hojas en otoño al caer del árbol, el baile del trueno y el relámpago en el tormenta de una tarde de verano,...la música que transmite emociones, pasiones, la poesía que enamora, el olor a hierba fresca en primavera...

Y he descubierto que mi amor por la montaña no sólo tiene que ver con la alegría por alcanzar cimas, compartir confidencias, ascensiones retadoras, noches de luna llena en tu saco de dormir...sino que también me mueve la necesidad de disfrutar y vivir la serenidad de una puesta de sol, el amanecer desde lo alto de una montaña, donde te sientes tan pequeña ante tanta belleza y tan grande porque eres consciente de que tu ERES parte de esa inmensidad.

Esta es la Belleza que inspira sueños, que emociona, que CREA, que impulsa a la acción. No quiero una vida desde el feismo, desde la violencia, desde lo que hace daño, desde la injusticia. Quiero un mundo Bello, que inspire, que nos conecte. Quiero una educación que trabaje por transmitir a nuestros hijos e hijas la importancia de vivir desde el asombro y el descubrimiento de esa Belleza, para que les inspire, les haga sentir y les impulse a vivir conscientes y que no se olviden nunca de perseguir sus sueños.

Pregunté a Cecilia Built, escaladora, qué le movía a elegir una montaña y ella me contestó "su belleza, soy fanática de la belleza. Cuando miro mi montaña, su belleza, me emociona, me inspira, saca lo mejor de mí, me empuja"

Comparto con vosotros tres obras de arte que para mí son Belleza, que me han acompañado siempre en los momentos en los que he buscado inspiración para crear, para imaginar, para soñar:

                                                                       
La Victoria de Samotracia: Me inspira fuerza, sensualidad, misterio, equilibrio, armonía, decisión, determinación, sensación de fluidez...  


El Ángelus, de Millet: La serenidad, paz, sobriedad, sencillez, el realismo,  cotidaniedad, humildad

El beso, de Klimt: Creatividad, magia, sensibilidad, complicidad, pasión, alegría, fusión, amor.





Me encantaría que compartieras conmigo esa Belleza que Inspira tus Sueños....